El viento hace girar al molino.
Gira y gira…
Cree que se desplaza; que avanza, pero no es así.
Así somos nosotros. Mejor dicho, así soy yo.
Miro tu rostro, pienso en tu cuerpo, te veo o escucho tu voz, y me doy cuenta que toda tinta y todo papel no tiene sentido alguno.
Es como si pensara en no levantarme luego de tropezar y caer con la piedra.
¿Para qué? Si después lo haré de nuevo…
Cada vez que digo “nunca más”, estoy diciendo “otra vez”.
Repito una y mil veces los errores que me acercan a ti, para luego acabar solo, meditando y sufriendo.
A veces pienso que somos como las paredes de este cuarto; es muy lindo lo que formamos.
Un refugio, un reparo.
Pero siempre estaremos destinados al menor contacto posible; siempre habrá un abismo entre nosotros.
Puedo ser el muro más alto de todos, pero sé que jamás voy a llegar a ti.
Podré observarte, sentirte, respirar de tu aliento inclusive, más no te tendré…
Simplemente no puedo llegar a ti.
Y al final, siempre permaneceré contemplando al molino, reflexionando sobre mis errores, sobre el abismo imposible…
Pasos de Tigre
jueves, 16 de septiembre de 2010
Ahí Nomás
Pasos marcados de alquitrán,
el agua turbia de ahí nomás…
La conciencia y realidad son dos universos distantes.
Su boca ya no sirve más,
sus manos no sienten igual.
Sigue tirado ahí nomás;
reconoce lo ya advertido:
Nada tiene sentido sin el amor.
Pero en ese momento se le olvidó…
La soledad no atacará;
fue fácil invadir su paz.
Él no escucha pero ve como se le escapa la vida.
No puede comprender porqué
nadie se preocupó por él.
Si atendía a tantas que
su reloj ya no funcionaba…
Nadie es más corrompido por la soledad,
que aquel que tuvo millones de damas atrás…
Mañana despertará y la vida seguirá.
Mañana él despertará…
Pero no querrá aceptar que el placer no sabe bien.
Porque ese no era placer…
Quizás no vuelva a ser el mismo;
quizás no vuelva a caer
en las antiguas tentaciones;
lastimar y correr…
Quizás él nunca cambiará
porque su esencia es así.
Manipular las sensaciones
del amor en la piel…
Quizás él sigua ahí tirado;
tirado, solo, ahí nomás.
Quizás él esté destinado
a pagar su frialdad…
el agua turbia de ahí nomás…
La conciencia y realidad son dos universos distantes.
Su boca ya no sirve más,
sus manos no sienten igual.
Sigue tirado ahí nomás;
reconoce lo ya advertido:
Nada tiene sentido sin el amor.
Pero en ese momento se le olvidó…
La soledad no atacará;
fue fácil invadir su paz.
Él no escucha pero ve como se le escapa la vida.
No puede comprender porqué
nadie se preocupó por él.
Si atendía a tantas que
su reloj ya no funcionaba…
Nadie es más corrompido por la soledad,
que aquel que tuvo millones de damas atrás…
Mañana despertará y la vida seguirá.
Mañana él despertará…
Pero no querrá aceptar que el placer no sabe bien.
Porque ese no era placer…
Quizás no vuelva a ser el mismo;
quizás no vuelva a caer
en las antiguas tentaciones;
lastimar y correr…
Quizás él nunca cambiará
porque su esencia es así.
Manipular las sensaciones
del amor en la piel…
Quizás él sigua ahí tirado;
tirado, solo, ahí nomás.
Quizás él esté destinado
a pagar su frialdad…
Ajedrez
Tengo que estar en silencio y escuchar,
Avanzar un casillero más allá…
Las mañanas y las noches
Cada vez son más tristes…
Siento ese vacío en mí
No hace falta que te lo grite.
Quizás la serie de movimientos
Que me trajo hasta aquí
No sea más que el destino cruel
Y su plan cargado de hiel.
¿Con qué objeto ir tras el rey?
Sólo soy un peón, nada más.
¿Con qué objeto ir tras el rey?
Si es por algo que está más allá…
¿Hasta dónde guardar silencio y escuchar…?
¿Hasta dónde caminar mirando al atrás?
No hay más que un río de desaciertos
Y una voz hablándome mal…
¡Levántate peón! Y despierta tus sentidos.
Agudiza tu instinto y busca lo que has perdido.
Recupera lo robado y castiga con tus manos.
Porque no hay peor destino que vivir el ya escrito,
Sentado con mirada ciega y el habla en diferido.
¡Levántate peón y sueña!
Pues no hay más que el presente.
El futuro es siempre incierto,
Y el pasado no perdona.
¡Levántate peón y ríe!
Ya no hay más que el presente.
El futuro es sólo tuyo,
Y el pasado es olvidado…
Avanzar un casillero más allá…
Las mañanas y las noches
Cada vez son más tristes…
Siento ese vacío en mí
No hace falta que te lo grite.
Quizás la serie de movimientos
Que me trajo hasta aquí
No sea más que el destino cruel
Y su plan cargado de hiel.
¿Con qué objeto ir tras el rey?
Sólo soy un peón, nada más.
¿Con qué objeto ir tras el rey?
Si es por algo que está más allá…
¿Hasta dónde guardar silencio y escuchar…?
¿Hasta dónde caminar mirando al atrás?
No hay más que un río de desaciertos
Y una voz hablándome mal…
¡Levántate peón! Y despierta tus sentidos.
Agudiza tu instinto y busca lo que has perdido.
Recupera lo robado y castiga con tus manos.
Porque no hay peor destino que vivir el ya escrito,
Sentado con mirada ciega y el habla en diferido.
¡Levántate peón y sueña!
Pues no hay más que el presente.
El futuro es siempre incierto,
Y el pasado no perdona.
¡Levántate peón y ríe!
Ya no hay más que el presente.
El futuro es sólo tuyo,
Y el pasado es olvidado…
Nadie Más
No hay por quién reír; no hay por quién llorar.
No hay por quién sufrir; no hay por quién sentir.
No hay por quién mentir; no hay por quién confesar.
No hay por quién pelear, ni por quién sucumbir.
Vuelve a mí, una vez más.
Vuelve a mí…
Cuando te vas y yo me quedo,
no hay nadie más.
Ya no hay por quién cantar; ya no hay a quién oír.
Ya no hay porqué comer, ni por quién respirar.
Ya no hay porqué dormir; no hay por quién soñar.
Ya no hay porqué vivir; no hay a quién amar.
Vuelve a mí, una vez más.
Vuelve a mí…
Cuando te vas y yo me quedo,
no hay nadie más.
No hay por quién sufrir; no hay por quién sentir.
No hay por quién mentir; no hay por quién confesar.
No hay por quién pelear, ni por quién sucumbir.
Vuelve a mí, una vez más.
Vuelve a mí…
Cuando te vas y yo me quedo,
no hay nadie más.
Ya no hay por quién cantar; ya no hay a quién oír.
Ya no hay porqué comer, ni por quién respirar.
Ya no hay porqué dormir; no hay por quién soñar.
Ya no hay porqué vivir; no hay a quién amar.
Vuelve a mí, una vez más.
Vuelve a mí…
Cuando te vas y yo me quedo,
no hay nadie más.
martes, 14 de septiembre de 2010
Comienzos
Con esta entrada comienzo mi viaje para mostrarle mis creaciones, algunas mejores que otras; y algunas no muy buenas...
Pero estoy aquí para aprender y para tratar de que disfruten de esto.
En cada paso, algo nuevo.
En cada rugido, una voz nace.
En cada raya, una historia para contar...
Pero estoy aquí para aprender y para tratar de que disfruten de esto.
En cada paso, algo nuevo.
En cada rugido, una voz nace.
En cada raya, una historia para contar...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)